lunes, 4 de octubre de 2010

-Chicos- les dije-, ¿sabéis los símbolos de poder de los dioses?
Annabeth estaba intentando leer la historia del arco, pero levantó la vista.
-¿Sí?
-Bueno, Hade...-Grover se aclaró la garganta-.Estamos en un lugar público...¿te refieres a nuestro amigo de abajo?
-Esto...sí, claro-contesté-.Nuestro amigo de muy abajo.¿No tiene un gorro como el de Annabeth?
-¿El yelmo de oscuridad?-dijo ella-.Sí, ése es su símbolo de poder. Lo vi junto a su asiento durante el concilio del solsticio de invierno.
-¿Estaba allí?-pregunté.
Asintió.
-Es el único momento en que se le permite visitar el Olimpo: el día más oscuro del año. Pero si lo que he oído es cierto, su casco es mucho más poderoso que mi gorra de invisibilidad.
-Le permite convertirse en oscuridad-confirmó Grover-. Puede fundirse con las sombras o atravesar paredes. No se le puede ver, tocar u oír. Y es capaz de irradiar un miedo tan intenso que puede volverte loco o paralizarte el corazón. ¿Por que crees que las criaturas racionales temen a la oscuridad?
-Pero entonces...¿cómo sabemos que no está aquí justo ahora, vigilándonos?-Pregunté.
-No lo sabemos.

Percy Jackson y el ladrón del Rayo.

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